EFEMÉRIDES DE LA SEMANA EN BCS

DICIEMBRE

28 (1730). Murió en Loreto el sacerdote jesuita Juan de Ugarte, cofundador de la misión de Nuestra Señora del Pilar de La Paz y autor de una fecunda obra misionera y educativa en la Antigua California. Sustituyó desde 1717 a Juan María de Salvatierra, precursor de las misiones californianas.

29 (1941). Llegó el primer grupo de sinarquistas a La Paz, Baja California Sur, con destino a la fundación de lo que habría de ser la colonia María Auxiliadora, en el actual valle de Santo Domingo.

31 (1982). Fue publicada en el Periódico oficial del Gobierno del Estado de Baja California Sur la Ley para que en lo sucesivo se utilice el nombre completo de “Baja California Sur” al ejercitarse el derecho de petición ante cualquier autoridad que resida en la comprensión político-geográfica en esta entidad, y al mismo tiempo que se suprima el calificativo de “Baja” conforme al texto de dicha ley.

ENERO

1 (1720). Fue fundada la misión de la Purísima Concepción de Cadegomó por el jesuita Nicolás Tamaral. (Foto: S. Mendoza)

1 (1942). Salieron de La Paz a las once de la mañana, los primeros 218 sinarquistas encabezados por su jefe Salvador Abascal, en trece camiones del gobierno territorial hacia el poblado de Santo Domingo, en el valle desértico del mismo nombre, cerca del cual fundarían más tarde la colonia María Auxiliadora.

1 (1972). Fueron instalados los ayuntamientos en los municipios de La Paz, Comondú y Mulegé, después de la reinstauración de éstos al ser publicada, en el Diario Oficial de la Federación, la última Ley Orgánica del Territorio de Baja California Sur el 20 de febrero del año anterior.


1 (1981). Tomó posesión el I ayuntamiento del municipio de Los Cabos.

LORETO, ARGENTINA

ACTUALIDAD

NAVIDAD Y CENSOS

Es notable que en las celebraciones navideñas de cada año quedan en el olvido dos asuntos inseparablemente relacionados con ellas: el primero, que se trata del festejo por otro aniversario de la na(ti)vidad de Jesús de Galilea y, el segundo, que este personaje fundamental del cristianismo nació en Belén debido a la realización de un censo demográfico.

En el primer caso ha venido a sustituirlo un monigote adiposo y absurdo cuya figura proviene de las tradiciones nórdicas y ha tomado naturaleza en la civilización occidental por conducto de los anglosajones; algo, pues, que carece de vínculo alguno con la cultura latinoamericana, la nuestra, y se ha convertido en elemento sustancial de la mercadotecnia y el consumismo de estas fechas.

Respecto a lo que sigue, el médico sirio Lucas (san Lucas, en el panteón católico) informa, en el capítulo segundo de su evangelio, que, por entonces, "el emperador dictó una ley que ordenaba hacer un censo en todo el imperio." Agrega que tal censo (el primero, según afirma) fue hecho cuando Quirino era gobernador de Siria.

Los judíos constituían una pequeña nación dominada por el imperio romano, al igual que muchos otros pueblos, y ejercía su autoridad mediante gobernadores. El de esa región era Quirino, como quedó dicho, y fue el encargado de hacer cumplir el decreto que ordenaba efectuar ese primer recuento poblacional.

"Todos iban a inscribirse a sus respectivas ciudades", añade Lucas. En vista de que José "era descendiente de David, salió de la ciudad de Nazaret de Galilea y subió a Judea, a la ciudad de David llamada Belén, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada."

 Informa también el evangelista que en esta población "le llegó el día en que debía tener un hijo. Y dio a luz su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una pesebrera (cajón en que comen las bestias) porque no había lugar para ellos en la sala común."

Al respecto, el comentarista de la edición que consultamos para sustentar el presente trabajo, expresa que tal vez José tenía parientes en Belén, y el alumbramiento ocurrió en la casa de alguno de ellos, pero el espacio en la "sala común" no alcanzó para los visitantes, así que "se acomodaron en la parte donde están los animales, la pieza más rústica."

Era lo más natural, por entonces, la convivencia humana con la fauna doméstica (lo cual aún suele ocurrir), y las normas higiénicas eran absolutamente desconocidas.

De manera que el tierno y musical ir y venir de los peregrinos en busca de posada no es más que un bello mito que se originó en las representaciones teatrales de los misioneros que, muchos siglos más tarde, en la Nueva España buscaban introducir los pasajes bíblicos como éste en la conciencia de la población nativa de los territorios americanos conquistados.  Así, las "posadas", por ejemplo, han quedado en el acervo de las tradiciones que interesa (y deseamos) conservar, independientemente de la rigurosidad histórica a que se quiera someterlas. 


De todas formas, el pueblo mexicano les ha dado, finalmente, el sentido de fiesta familiar y convivio amiguero con que son celebradas cada año. 

CRÓNICA HUÉSPED

PRIMERA NAVIDAD EN CALIFORNIA

Por Juan María de Salvatierra*

La víspera de la Natividad [de 1697] bendijo el padre Francisco María Píccolo la nueva cruz e iglesia de árbol blanco, semejante a un árbol llamado sangre de drago, muy frondoso y alegre, de que hay grande abundancia en este valle [de Loreto]; y hemos podido hacer con estos árboles todas nuestras fábricas dentro de la fortificación.

Se estrenó la nueva iglesia con seis misas de Natividad [tres por cada uno de los misioneros], con tanta alegría de todos los pobres pobladores, que todos confesamos no haber tenido mejores ni más alegres fiestas en dichas partes [...]

Y de esta manera pasamos las fiestas de Pascua de Navidad con mucho gozo y alegría, como dije arriba.

Por año nuevo se despachó la lancha a la Nueva España, a Yaqui, para que nos trajese algún socorrito y juntamente dar la nueva de cómo vivíamos y si había llegado a Yaqui alguno de los compañeros españoles movidos de Dios y de María Santísima a esta empresa, por ser tan pocos los conquistadores [...]”

* En Misión de la Baja California, por Constantino Bayle, La Editorial Católica, 1941, Madrid, págs. 63 y 67.

(Imagen: dibujo de J. Muñoz López en Noticia de la California y de su conquista espiritual, por Miguel Venegas, Edit. Layac, 3 tomos, México, 1943, t. II.)