CRÓNICA HUÉSPED

LOS MAMÍFEROS DE LA PENÍNSULA DE B. C.

Por Bronislaw W. y Danuta Woloszyn*

Los primeros datos científicos modernos sobre los mamíferos de Baja California fueron publicados por Spencer F. Baird (1859), quien partió de una colección hecha por John Xantus en Cabo San Lucas.
Posteriormente algunos naturalistas extranjeros trabajaron en Baja California tomando colecciones que en su mayor parte fueron de minerales, plantas y pájaros. Los mamíferos eran recolectados por muy pocas personas; entre ellos, los más prominentes se encuentran Anthony, Belding, Bryant y Price. El último hizo una pequeña colección de mamíferos de varios lugares de la península así como en las islas de la costa del Pacífico. A partir de dichas colecciones, científicos tales como J. A. Allen, C. Hart Merriam, Gerrit S. Miller, Jr. describieron nuevas especies de mamíferos.
Después los capitanes C. M. Scammon y Charles H. Towsend formaron colecciones e hicieron observaciones sobre los mamíferos silvestres. A fines del siglo pasado apareció un trabajo de León Diguet (1899) donde se mencionan varias especies de mamíferos propios de Baja California.
Para nosotros, este último trabajo es interesante porque por primera vez se mencionó la existencia en la península de una especie de murciélago del género Leptonycteris, aunque bajo de su antiguo nombre ya no usado: Ischnoglosa nivalis. Este descubrimiento era desconocido hasta entonces; y la especie mencionada fue descubierta de nuevo casi setenta años más tarde cuando Baker y Cocrum (1966) publicaron datos sobre la existencia, en Baja California, de la especie Leptonycteris sanborni.
Durante los años 1905 y 1906, E. W. Nelson y E. A. Goldman realizaron un viaje a lo largo de la península; basándose en su colección, estos científicos , así como algunos otros, publicaron en los años siguientes descripciones de nuevas especies de mamíferos.
Desde entonces la península ha sido objeto de varios estudios, en su mayoría realizados por científicos norteamericanos; estos últimos fueron de Hally Kelson (1959: The mammals of North America) y L. M. Huey (1964: The mammals of Baja California). Estos autores publicaron listas de los mamíferos de Baja California estudiados por ellos y por otros científicos anteriores.
Posteriormente se han publicado varios datos sobre la sistemática y zoogeografía de los mamíferos: Banks (1964), Knox Jones et. al (1965) y Baker y Cocrum (1966) publicaron datos sobre la existencia, en Baja California, de algunas especies de murciélagos. Posteriormente el Dr. Bernardo Villa Ramírez, en su excelente libro Los murciélagos de México (1966) sumó todos los conocimientos sobre esta fauna en la península.
Más tarde, otros autores publicaron trabajos que trataban sobre varios aspectos de los estudios sobre los mamíferos: Findley y Traut (1970) publicaron un trabajo sobre la variación geográfica del murciélago Pipistrellus hesperus; Lawlor (1971) publicó su estudio sobre la posición sistemática de ciertas especies de ratones del género Peromyscus; luego Roth (1976) describió una nueva especie del género Perognathus, y por fin Leopold (1977), en su valioso libro Fauna silvestre de México publicó varios datos sobre la fauna de los mamíferos de Baja California Sur.
Recientemente B. W. Woloszyn y D. Woloszyn (1980 y 1981, respectivamente) publicaron resultados preliminares de sus estudios sobre la fauna de los mamíferos de la Sierra de La Laguna.


* En Los mamíferos de la Sierra de La Laguna, Baja California Sur, CONACYT, 1982, México, págs. 22-24. 

Mozart con el Cuarteto de Cuerdas de la Escuela de Música del Edo. de BCS: Viola, Perla Romero G. Violines, Rodrigo Lluch S. y Francisco López C. Cello Emilio González D. En su Sala de Conciertos el 23 de diciembre de 2014. Producción Olatv.com.mx/

ACTUALIDAD

ORGULLO Y EJEMPLO DEL SECTOR CULTURAL

El 15 de julio de este 2014 ya en fase terminal, la oficina del ejecutivo de BCS recibió la carta que le dirigieron los integrantes del Consejo Académico de la Escuela de Música del estado mediante la cual, luego de reseñar los antecedentes de esa institución que tanto ha servido y prestigiado a nuestra entidad, le plantean la inexplicable situación laboral de su personal docente, “cuyos ingresos provienen en su mayoría de las cuotas de recuperación de los casi 300 alumnos” que ahí son atendidos.
   Dice el escrito que “21 de los 27 docentes con este problema están bajo un sistema de contratación que es por hora, lo que les genera un ingreso inestable pues si en alguna quincena algún alumno se da de baja, sus ingresos se reducen por igual hasta que la vacante se ocupe con otro alumno”, circunstancia que desde luego les produce una injusta irregularidad laboral.
   Informa que los 6 maestros que apoya el INBA tienen igual desprotección pues se desempeñan bajo el concepto de interinato limitado desde hace más de diez años, con plazas en horas que pertenecen a primarias del D. F. Esto, además –manifiestan--  los pone en riesgo de perderlas por efectos de las nuevas disposiciones de la Ley General de Educación.
   Todo ello sin reconocimiento de antigüedad, servicios médicos, escalafón, prima vacacional, aguinaldo y, obviamente, las demás prestaciones a que tienen derecho, lo cual “ha generado una inconformidad generalizada entre quienes, en el cumplimiento de nuestro deber y por el amor que tenemos hacia nuestra actividad, nos hemos solidarizado con la institución aún más allá de nuestras obligaciones, participando en cursos de capacitación, reuniones académicas, conciertos, festivales y todo cuanto permita que la Escuela de Música siga teniendo el nivel y proyección reconocidos por nuestra población”, enfatiza el texto.
   Aclaran los firmantes que la propia dirección escolar y el Instituto Sudcaliforniano de Cultura han hecho su parte en las gestiones respectivas, aunque sin resultados que satisfagan las legítimas demandas de los trabajadores, que intentan una vez más la normalización de su certidumbre laboral.
   Estas preocupaciones fueron planteadas por medio del documento al gobernante antes de iniciar el presente ciclo escolar, aunadas a la comedida solicitud de entregarles las obras de ampliación y el equipamiento pendientes, por lo que le pidieron recibir a  una comisión de profesores para explicarle con mayor amplitud la preocupante realidad de esa institución fundada por el Constituyente Francisco J. Múgica, que es emblema del quehacer artístico sudcaliforniano, a la cual el actual ejecutivo, en algún discurso, ha denominado “orgullo y ejemplo del sector cultural”.

   Cinco meses después continúan en espera de ser atendidos.

CRÓNICA HUÉSPED

INFORME DE LABORES 
DEL GOBIERNO DEL TERRITORIO SUR DE B. C. (1941-1945)*


Por Francisco J. Múgica

No obstante que año por año, desde que me hice cargo del gobierno de este territorio, di a la publicidad el informe que a fines de cada mes de agosto presenté al señor presidente de la República en relación con mis gestiones gubernamentales, procedo a formular una síntesis de la obra llevada a cabo por mi gobierno durante los últimos cinco años, con el propósito de que toda la población de esta entidad tenga un panorama general de la vida pública en el periodo señalado [...]

Cultivo del arte
Evidentemente, la población sudcaliforniana tiene magníficas aptitudes artísticas, por lo que resulta más sensible cuando ha carecido de centros de estudio en donde cultivarlas.
Mi gobierno principió una obra que, sin duda, bien merece que se continúe, no por lo que ella vale en sí, sino por lo bien que la aprovecha el talento de la sociedad sudcaliforniana. Me refiero a la enseñanza musical.
Durante cinco años funcionó satisfactoriamente la Academia de Música en La Paz, que deja como herencia una modesta nota artística y un semillero de pianistas en formación.
En Santa Rosalía se organizó una banda de aliento integrada por cincuenta personas. Para esta banda el gobierno compró los instrumentos musicales y asignó mensualmente una compensación a sus miembros por los servicios que prestan en las audiciones públicas y en los actos cívicos.
El gobierno también dotó con instrumentos musicales a los poblados de San Antonio, Todos Santos, Loreto y Santiago. En San Ignacio y en Todos Santos se establecieron pequeñas academias de música.
Con lo anterior el gobierno ha querido, aparte de favorecer un modesto cultivo del arte, proporcionar los medios para que las poblaciones cuenten con un esparcimiento sano. Sólo lamento no haber hecho más en este renglón [...]

La Paz, Baja California, diciembre de 1945.


* En El general Francisco J. Múgica en Baja California Sur 1941-1946, por Juan Cuauhtémoc Murillo H., CONACULTA, I. S. C., UABCS, La Paz, 2011, págs. 317, 364-365.