ACTUALIDAD

NIHIL NOVUM SUB SOLE

Como recuerda el viejo latinajo, “nada nuevo hay bajo el Sol” en el campo de los usos y costumbres de la administración pública de Baja California Sur.

   Lo de siempre: acusaciones de todo lo acusable a todo lo que antecede (en estricto cumplimiento de la ley dialéctica de “negación de la negación”) y, en abono propio, el anuncio de un futuro inmediato que se edificará sobre las ruinas del régimen anterior: haremos, avanzaremos, construiremos…

   Sucede cada tres o seis años, y ya debiéramos estar acostumbrados, pero sorprende que, siempre de nuevo, la gente acceda a seguir el antiguo juego que consiste en denostar a los que se fueron (más si lo son de partido político diferente), incentivados por los que llegan, que así buscan los vítores sobre logros apenas en proyecto y en base a posibilidades bastantemente inciertas.

   A eso se le llama populismo, pero lo ignoran quienes, ayunos de información básica, al menos del pasado reciente, piensan y alcanzan a creer que la historia empieza cuando ellos llegan; afirman y aseguran que nadie hará (en futuro) lo que llevarán a cabo a partir del año cero, que es cuando comienza su gestión para lo cual los pusieron ahí.

   Y mientras menos capacidad (política, económica, profesional) tienen, más alarde hacen de ella, en especie de medida que intenta compensar las deficiencias con un discurso insustentable, con una oralidad que nunca es llevada al terreno práctico, con vuelos de declaraciones que nunca aterrizan.

   Y el público lo cree porque necesita creerlo, porque fundamenta sus sueños en la esperanza que le ofrece el demagogo: se hará, se avanzará, se construirá…, hasta el infinito.

   Bien harían los nuevos equipos de gobierno en trabajar sin aspavientos, discretamente, buscando el mejoramiento de la comunidad en vez de promover el odio y la revancha; y al mismo tiempo procurar ante las instancias conducentes, la sanción justa a las malas acciones y omisiones de los que se fueron.


   Porque luego dejan infundamentadas las acusaciones y acaban por hacer el ridículo.

BIOGRAFÍA

CARLOS ESTRADA RUIBAL

Nació en La Paz, Baja California Sur, el 3 de diciembre de 1928.

   Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso, D. F., para después ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde obtuvo título de médico.

   Cursó especialidad de Pediatría en el Hospital Infantil de México. Regresó a Baja California Sur para realizar el servicio social en el hospital de Todos Santos.

   Inició el ejercicio profesional en el hospital general Juan María de Salvatierra de La Paz, y en él prestó sus servicios de una demostrada vocación durante treinta años.

   Se le recuerda como excelente clínico, de extraordinaria responsabilidad y alto compromiso social con su pueblo, de integridad impecable, actitud permanente de servicio y ejemplar serenidad.

   Formó parte del grupo fundador de trabajadores de la delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), quienes iniciaron los servicios médicos en un ala del hospital Salvatierra. Más tarde fue delegado estatal del propio ISSSTE.

   Falleció el 11 de enero de 1997. La Confederación Nacional de Pediatría y la Federación de Pediatras del Noroeste le otorgaron reconocimiento post-mortem como Precursor de la Pediatría Sudcaliforniana, y su nombre fue impuesto a la clínica hospital del ISSSTE en la capital de BCS.


(La presente biografía fue estructurada con elementos primordiales aportados por María Cristina R. Razura Torre.)

ETNIAS ORIGINARIAS



Se sugiere conocer la serie
SUDCALIFORNIA, NUESTRA HISTORIA
en
olatv.com.mx

ACTUALIDAD

MUNICIPALIDAD SUDCALIFORNIANA

   La edición del Diario oficial de la federación mexicana del sábado 20 de febrero de 1971 publicó la última “Ley Orgánica del Territorio de la Baja California Sur”.

   En ésta se argumentaba la pertinencia de restablecer el régimen de municipio libre en la entidad, ya que es “sin disputa una de las grandes conquistas de la Revolución, como que es la base del gobierno libre, conquista que no sólo dará libertad política a la vida municipal, sino que también le dará independencia económica, supuesto que tendrá fondos y recursos propios para la atención de todas sus necesidades.”

       Y agregó que, al ser el municipio “base de la organización política y administrativa del país, su restablecimiento en el Territorio de la Baja California Sur... da el fundamento necesario para que sus habitantes participen más activamente en su vida política, cuando la entidad acelera el ritmo de su desarrollo económico.”

   Y así quedó dispuesta la integración de las siete delegaciones de gobierno en tres municipios, “tomando en consideración razones de orden económico y demográfico...”

   El gobierno del presidente Luis Echeverría, mediante el gobierno encabezado por el sudcaliforniano Félix Agramont Cota, puso de la tal manera una base imprescindible para la inminente conversión del Territorio federal en Estado de la federación, sobre el criterio primordial de la autosuficiencia económica de los municipios y la correspondiente solvencia financiera de sus ayuntamientos.

   Éstos comenzaron a organizarse a partir del 1 de enero de 1972 y a operar en las condiciones óptimas que les permitían el equipo y los inmuebles heredados de las antiguas delegaciones (que no eran pocos), una nómina razonable de empleados de base y de confianza, así como el apoyo comprometido en recursos dinerarios de los gobiernos federal y local.


   En tal materia han ocurrido muchas cosas desde entonces, de lo cual se cumplieron 44 años este primer día de 2016.