ANIVERSARIO 524
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Todo
ello al punto de negar que había encontrado un mundo nuevo en lugar del que
quería hallar, o sea las indias occidentales, conocidas desde los siglos XIII y
XIV por Marco Polo en sus viajes hacia el oriente, de los que informó en su Libro de las maravillas del mundo.
En
fin que, como asevera Toscano, “ni en su lecho de muerte aceptó la existencia
de un nuevo continente, y pasó a la eternidad con su error, aunque la historia
le reconoce como el descubridor de un mundo que él nunca quiso descubrir.”
El
mismo autor sostuvo en su exposición que hizo más mella en don Cristóbal el
antiguo mito de las amazonas que, “encabezadas por su reina Calafia, se
introduce en el pensamiento hispánico del Renacimiento, época de grandes
descubrimientos y subsecuentes conquistas a través de la literatura
caballeresca, que tanta importancia tiene en el pensamiento de los
descubridores y conquistadores del Nuevo Mundo colombino.”
Y
sostiene que esta misma leyenda influyó en Colón, pues pueden hallarse, en sus
propios escritos, alusiones “sobre estas huidizas hembras y su reina, al
asegurar… que estas bravas guerreras se escondían primero en algunas islas del
Caribe y otras en algún lugar de tierra firme”, al grado de que, por esos
comentarios expresados durante su regreso a España, Garci Rodríguez de Montalvo
“decidió incluir en su obra Las sergas de
Esplandián a esta mítica personalidad y a su fantástica isla.” O sea
California.
Añade
el conferenciante que “Colón y sus comentarios, afirmaciones e ideas, era el
hombre de moda del momento y supo así aprovecharlo el novelista, sin pensar
que, a partir de ese hecho, California y Calafia se van a convertir en motivo
de continua búsqueda, junto con el estrecho de Anián, las fantásticas islas de
Oro y Plata y la legendaria Cíbola” de los exploradores que le siguieron.
Y
afirma que dicha leyenda continuó estimulando el interés hasta el siglo XVI, de
conquistadores como Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Nuño Beltrán de Guzmán,
Francisco de Orellana e incluso eruditos de la época.
“Las
amazonas de Calafia y su mítica California –sigue diciendo— pasarán así a
formar, junto con los otros ya citados libros, fuentes formales del acervo del
descubridor y luego de los conquistadores españoles.”
Hasta
aquí don Juan Toscano y García de Quevedo.