ACTUALIDAD


MÁS SOBRE EL CASO CERRALVO

Puntualmente a las 10 am del miércoles 10 de este febrero (2010), según la cita que nos confirmó una de las secretarias de la coordinadora estatal del Inegi, estuvimos un grupo de diez personas para hacer entrega a ésta del documento de inconformidad de la sociedad sudcaliforniana, suscrita el 21 de diciembre de 2009, por el decreto que intenta cambiar el nombre oficial de la isla Cerralvo, más el disco compacto con los testimonios relativos de adhesión recopilados a través de la Internet por el Ing. Simón O. Mendoza Salgado.
Cuando llegamos a la oficina de la entrevista, las empleadas nos informaron que la delegada del instituto se había ocupado en otros asuntos y que en su lugar nos atendería uno de sus jefes de departamento.
Con disgusto de todos los asistentes, y ante reporteros de prensa, radio y tv que se encontraban ahí para cubrir la información, accedimos a efectuar la entrega de los materiales, motivo esencial de nuestra presencia en ese lugar.
Expliqué los antecedentes del problema y enseguida tomó la palabra el arqueólogo Fermín Reygadas Dahl quien subrayó nuestra queja por la descortesía de la coordinadora, y pidió a los que ahí estábamos que hiciésemos cada uno nuestra presentación personal, una vez efectuado lo cual el jefe de departamento dio lectura a la carta, firmó el acuse de recibo, y nos disponíamos a retirarnos cuando la persona encargada del área de Comunicación de esa oficina nos dijo que la titular pedía telefónicamente que la esperásemos unos momentos, pues ya estaba en camino a su despacho.
Transcurridos diez minutos, y ante la nueva muestra de desconsideración de la representante federal optamos por abandonar el lugar.
Ése es el nuevo capítulo de las inconsecuencias de los agentes nacionales y locales de la multicitada institución, con la cual supuestamente “México cuenta...”
De cualquier manera el documento está entregado y, de acuerdo con el artículo 8o.* de la Constitución General de la República, habremos de esperar un plazo razonable para obtener la respuesta correspondiente; de lo contrario procederemos a iniciar la demanda de Amparo por violación, en su caso, a nuestras Garantías Individuales.

Correo e.: em_coronado@yahoo.com



* “Artículo 8o. Los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio del derecho de petición, siempre que ésta se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa; pero en materia política sólo podrán hacer uso de ese derecho los ciudadanos de la República.
A toda petición deberá recaer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo conocer en breve término al peticionario.”

HISTORIA


EFEMÉRIDES

FEBRERO

15 (1847). Mauricio Castro, primer vocal de la Diputación Territorial, se hizo cargo del gobierno político de la península, y se dio de inmediato a organizar la defensa contra la intervención norteamericana.

15 (1848). Se llevó a cabo el combate de San Vicente, en las proximidades de San José del Cabo, contra los intervencionistas norteamericanos, dos semanas después de que había sido firmado el tratado de Guadalupe-Hidalgo que puso fin a la guerra en todo el país, excepto en Sudcalifornia donde el rechazo a la agresión duró hasta abril siguiente.

20 (1971). El Diario oficial de la federación mexicana publicó la Ley Orgánica del Territorio de BCS, por la cual se reinstauró el régimen de municipios libres en esta entidad, que se hallaba suspendido desde 1929.

21 (1938). Murió en La Paz el poeta josefino Margarito Sández Villarino, autor de la letra del canto sudcaliforniano “Costa Azul”.

LIBRERÍA


The Mexican War in Baja California, por Doyce B. Nunis, jr., Dawson´s Book Shop (Baja California Travels Series, 39), los Ángeles, 208 págs., 1977.

Importante edición de documentos acerca de la invasión norteamericana a la península, de 1846 a 1848, de la autoría del capitán Henry Wagner Halleck y, en apéndices, el reporte sobre la batalla de Mulegé por el teniente Tunis A. M. Craven y el capitán Manuel Pineda; el del ayudante de pagador William R. Hutton y el teniente coronel Henry S. Burton acerca de la batalla de La Paz...
De los sitios a San José del Cabo por el teniente Charles Heywood; el de la batalla de San Vicente (en las cercanías de San José del Cabo) por el comandante Samuel F. Dupont; del rescate de norteamericanos prisioneros de guerra en San Antonio, por el capitán Seymour G. Steele; de la batalla de Todos Santos, por el mismo Burton y el capitán Henry M. Naglee; de la persecución a los defensores, también por Naglee; y una descripción de Baja California por Halleck.
Se ofrecen además informes muy valiosos e interesantes de los sudcalifornianos -algunos colocados en el lado agresor- que participaron en las acciones militares, así como los residentes que reclamaron pagos de daños ocasionados por la ocupación.
Ilustrativas de la época son las láminas que se reproducen de un pase de revista de la tripulación de la corbeta Dale, en La Paz, el 13 de octubre de 1847; la lancha de ésta sorprendiendo a los mexicanos en la costa de Sonora el 11 de noviembre siguiente; el dibujo de un cactus de La Paz, por William Rich Hutton en enero de 1848; el plano de La Paz durante los ataques en noviembre y diciembre de 1848; una vista del mismo puerto; la entrada a su bahía; una escena de las operaciones de guerra por William Redmond Ryan, y 14 más con un mapa alusivo al final; un fragmento de éste puede apreciarse en la portada del blog.
Todo el material, por ende, proporciona el panorama, aun cuando desde el ángulo invasor, de los aspectos principales de la guerra que debió librarse contra los estadounidenses en la península.

ACTUALIDAD


5 DE FEBRERO

El 5 de febrero de 1944, día de la fundación de la hoy Benemérita Escuela Normal Urbana de la capital de Baja California Sur, pareciera ser fecha coincidente, por mera casualidad, con la del aniversario de la Constitución de Querétaro, promulgada en 1917.
Pero no, y ello lo aclaró la señora Carolina Escudero de Múgica durante un acto en que la comunidad de la institución, en el cincuentenario de ésta, recordó a su ilustre fundador, el general Francisco J. Múgica, quien en carácter de gobernador, comandante militar y delegado de Educación Pública del distrito de la Baja California, dispuso que la nueva casa formadora de maestros fuese inaugurada el 5 de febrero de aquel año.
Explicó la propia viuda del personaje que, para él, “la fecha de más trascendencia en su vida era la del 5 de Febrero, pues estaba ligada a sus más caros ideales, cristalizados en la Constitución de 1917.”
Múgica fue jefe político de esta mitad peninsular de 1940 a 1945. Revolucionario excepcional y hombre de su tiempo, sabía que la educación y la cultura son sustentos insustituibles para el desarrollo social.
Por eso, entre otras varias realizaciones, fundó también la escuela de Música de La Paz, hizo construir el teatro de Todos Santos (“Ahí está, profesor Néstor, su teatro”, dijo el constituyente al joven poeta todosanteño, al cumplir su ofrecimiento hecho poco tiempo antes en un festival que organizó Agúndez Martínez para celebrar la primera visita del gobernante a esa villa) y trajo maestros de prestigio a servir a la gente que de tal modo cosechó frutos consistentes de las convicciones, las inquietudes y los afanes del egregio exiliado.
Después de haber gobernado con su proverbial talento y honradez a esta parte del país, presentó su renuncia ante el presidente Manuel Ávila Camacho, a petición de un grupo representativo de sudcalifornianos, bajo la consideración de que este pueblo había alcanzado madurez cívica para que de su seno emergieran los ciudadanos capaces de dirigir el destino de esta tierra. Cumplió así con sus principios y se pasó a la lucha del Frente de Unificación Sudcaliforniana (FUS) por la autodeterminación de la sociedad sudpeninsular.
Habla todo ello de vigor moral, de fuerza innovadora, de congruencia entre el querer y el pensar, el decir y el hacer, de impulso hacia el servicio a los demás. El resto es obra consecuente porque la semilla de los empeños del gran michoacano penetró en el suelo fértil del normalismo que florecía desde entonces en los cañaverales de Todos Santos y los datileros de San Ignacio; en la esencia de este pueblo, que se hace maestro a la menor provocación.
El acta fundacional es un sencillo pliego en que se declaró formalmente abierta la nueva casa de estudios. Lo firmaron, junto con el gobernador, 31 personas, entre ellas Ramona Agramont, María Luisa Arámburo, Rufino Arnaut, Benito Beltrán, Concepción Casillas, Amparo Dávalos, José Rosario García, Isabel Macías, César Piñeda y Luis Rodríguez.
Eran las 17:30 horas de aquel día en el teatro “Ángela Peralta” de la escuela secundaria Morelos, ubicada por entonces en Belisario Domínguez entre 5 de Mayo e Independencia.
En 1946 fue designado para dirigirla el profesor Domingo Carballo Félix, quien diez años más tarde colocó, junto con el titular de la SEP Manuel Gual Vidal, la primera piedra del nuevo edificio de la institución que dirigió hasta su muerte.
Y fue el gobernador Alberto Alvarado Arámburo, descendiente de maestros, quien la declaró benemérita en 1986.