LAS
CALIFORNIAS*
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Decía,
pues, que las californias tienen una tesitura de voz como si les hubiesen
educado el habla ex profeso,
Comienzan una frase generalmente por la nota más alta, y después de recorrer
arriba y abajo una serie de sonidos con que van dando singular dulzura a sus
palabras, vienen a concluir en la nota baja inmediata a la en que comenzaron. O
un semitono junto a ella. Semejante modulación, unida a la gracia natural y
nada afectada de su acción y gesto, y al timbre sonoro de la voz llena, madura,
flexible, resonante y poderosa, presta a sus conversaciones tal encanto que
deleita y no se quisiera dejar de escucharlas.
No
está de sobra hacer notar que a este encanto contribuye copiosamente la
facilidad que de conversar adquieren desde niñas, pues las familias no tienen
aquí por lo común otra distracción que visitarse las unas a las otras en las
horas de descanso, ni otro recreo que platicarse mutuamente sus asuntos
domésticos, sus alegrías, sus pesares o sus amores.
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*
José Ma. Barrios de los Ríos (Zacatecas 1864-Cananea 1903), El país de las perlas y cuentos californios,
editorial Pax, México, 165 págs., 1908, pág. 29. Una segunda edición de esta
crónica-historia-novela de lectura necesaria fue hecha en Monterrey, N. L. por
el Senado mexicano en abril de 2002.