8
DE OCTUBRE

El artículo 43 habla de las partes integrantes de la Federación, entre
las cuales el estado de Baja California Sur pasó a ocupar el lugar tercero de
la lista en orden alfabético después de Aguascalientes y Baja California. Sin
embargo, dicho sitio ya lo ocupaba desde hacía mucho tiempo para fines
administrativos como eran los casos de la tercera Zona Militar y la sección
tercera del SNTE.
Los “demás relativos” fueron catorce en que se hacía referencia a los últimos
territorios federales (Baja California Sur y Quintana Roo) que a partir de esa
fecha entraron en el proceso de dejar de serlo para convertirse en estados de
la Federación mexicana.
Finalmente, los veintidós artículos transitorios aludieron a la extensión
territorial y el patrimonio de ambas entidades, a la propuesta en ternas que
haría el presidente de la República al Senado para nombrar al gobernador
provisional de cada uno de los nuevos estados, quienes habrían de rendir su
protesta ante la misma cámara para de inmediato tomar posesión de sus cargos, convocar
a elecciones para integrar las legislaturas constituyentes (formadas cada una
por siete diputados propietarios y los suplentes respectivos), nombrar a los
tres magistrados que compondrían el Tribunal Superior de Justicia y al
procurador general.
Enseguida se disponía la creación de las comisiones estatales
electorales así como los correspondientes comités distritales, y que los
presuntos diputados constituyentes se reunirían el 25 de noviembre siguiente
para nombrar a sus directivos y calificar sus propias elecciones.
Firmaron ese decreto, en el “Año de la República Federal y del Senado”,
los directivos de las cámaras federales, de las legislaturas estatales, los
diputados federales de cada estado y territorio, entre los cuales estaban Antonio
Carrillo Huacuja y Jesús Martínez Ross, por Baja California Sur y Quintana Roo.
Por último suscribieron el documento los diputados representantes de cada uno
de los partidos políticos, el presidente Luis Echeverría Álvarez y el
secretario de Gobernación Mario Moya Palencia.
Todo ello ocurrió puntualmente, con las consecuencias que se pueden
apreciar ahora, a cuarenta y un años de ese acontecimiento que propició los
cambios en muchos sentidos en la vida de los sudcalifornianos y
quintanarroenses. Corresponde a cada uno evaluar desde su perspectiva los
resultados de un hecho histórico de significación tan especial.